La mente
me lleva al túnel
de la oscuridad
del tiempo,
de la consciencia
y el conocimiento,
como en flashes
de pensamiento
en blanco,
en el que gira
la profundidad
de un espacio
insospechado
pero constante
en mi discernimiento,
es la basculación
entre lo real
y lo que todavía es
un misterio,
que en la imaginación
es alcanzable,
por la dominación
de los sueños.