Deseo que tu silencio
sea la paz
como lo es
en tu pensamiento,
la esperanza de todos
los que te abrazamos
con la oración
de encontrar
al Espíritu Santo
en nuestro silencio,
que nos llama
a proclamar
el cielo
con el amor
de nuestra esperanza,
la redención
ante su silencio
y el de nuestras almas,
que caminan
tras la luz
del espíritu
con la palabra,
que en la comunión
nos congrega
con el cuerpo y la sangre
del cordero de Dios
que en Cristo
por nosotros se entrega,
luz viva
para el mundo
oración cautiva
de un silencio
que nos une
y que nos guía,
en la observación
de su misterio
con la devoción
que se descubre
ante el silencio
de la fe
en la que confluye
nuestra oración
con la que
amar a Dios,
desde la compasión
y el silencio.