Mientras
sea silencio
esa luz
que a través
del mismo silencio
pueda comprender
en mi pensamiento,
mientras sea
esa iluminación
que medito
a través del ser
con el que soy
viva inspiración,
reflejo vivo
del latir
de mi corazón
que respiro
y me da calor,
para ser
la imagen cierta
que contempla
a Dios,
sin mayor
naturaleza
que la unión
que me descubre
con la intensa
emoción
que me conmueve
porque es Dios,
el reflejo
que desde el espíritu
puedo sentir
con el alma
más allá
del espacio
en el que
a través
de la mente
puedo encontrar
con intención,
del silencio
en el que se haya
la quietud
con la que
contemplo,
su palabra que es
el mismo silencio
con el que
me inspira
en cada verso,
el origen
con el que siento
a Dios.