Siento
un silencio
que es
como tocar
el cielo,
sin duda
me encuentro
ante la presencia
de Dios,
su iluminación
interior
es el más
maravilloso
de los misterios,
es una percepción
que todo lo cambia
al sentirlo
en oración,
es el crecimiento
espiritual
que me inspira
la noción
del alma,
sólo por ÉL
estoy en silencio
y por ÉL encuentro
mis palabras.