Comprender el silencio
es fundamental
poder contemplar
y asimilar
toda su oscuridad
espiritual,
la llama encendida
de nuestra alma
con la que se percibe
el adentrarse
en una dimensión
en la que somos
encuentro
con nuestro ser
original,
que invoca con luz
la proyección
con la que
nuestra mente
se ilumina de equilibrio
y serenidad,
de hallarnos solos
ante lo que somos
testigos,
el ejercicio
que nos libera
dentro de nuestra
realidad,
con el que
se concilia el espíritu
con el alma llena
desde un vacío
en el que no siento
soledad,
sólo siento
lo que me devuelve
el silencio,
un espíritu de compasión
para poder contemplar
toda esta sensación
en la que me encuentro
conmigo mismo
para sentirme
en paz.