No existe
mayor silencio
que el que atraviesa
con luz
la oscuridad
de nuestros pensamientos,
cuando comprendes
que la bondad
es la inspiración
que ilumina la mente,
y puedes observar
como, cada misterio
se desvanece,
por el hábito
con el que soslayar
la medida
de un tiempo
que siento
que no me detiene,
en el preciso
instante
con el que
lleno de calma
conmueve mi existencia
a través
del tiempo presente,
con la presencia
espiritual
que inmóvil
profundiza
en la experiencia
del reflejo natural
del ser
consciente,
en una única
realidad
que sólo el latir
con el que sientes
tu corazón
puede dar sentido
al arte sutil
con el que
entender a Dios,
más allá de la vida
con el que atravesar
la muerte.