Busco
una oscuridad
que es de luz
entre los signos
que acontece
mediante la oración
en la búsqueda
de un equilibrio
que resplandece
como centro
de un sueño
que es
en el silencio
de los sentidos
y cada pequeña vela
encendida
como a media luz
sobrecoge
como un suspiro
en una noche
que ilumina
el alma y el corazón
de quién
con verdad
la invoca
en su escudriño,
es
como una ensoñación
de misterio
y discernimiento
a mi juicio
para que pueda
acogerme
con el alma
a esta liberación
en la que insisto
en un sentimiento
en el que
el recogimiento
es puro ejercicio
de meditación
hallar el cometido,
que sosiega
por mostrarse
ante un silencio
que es de Dios
mostrando el camino.