Vos
que con vuestros ojos me miráis
y a mis palabras escucháis
sin yo a veces, entender las mías,
sin que yo pueda a veces
reconocerme en mis ojos
cuando no siento la vida,
la vida que siento en silencio
el alma al cuerpo cosida
amarrada
para que no se la lleve el viento
víctima de su sedación y estima,
estima quebrantada de su silencio
con el alma a cuestas por la vida,
vida que camina por vuestros ojos
y que con el alma escribe estas líneas,
sin más salud que para escribiros
lleno mis ansias, tengo valía,
para escribiros con versos
y pensar en mi vida
al escribir estas líneas.